
Construida en distintas etapas a partir del siglo xv, la Casa Palacio Paredes-Saavedra es una fortaleza urbana de reducido tamaño, situada dentro del recinto amurallado de la ciudad de Cáceres.
La rehabilitación completa del edificio ha corrido a cargo de Tuñón y Albornoz Arquitectos, dirigida por los arquitectos Emilio Tuñón –Medalla de Oro a las Bellas Artes 2015 y Premio Nacional de Arquitectura 2022– y Carlos Martínez Albornoz.
El edificio está organizado en tres plantas en torno a un pequeño atrio interior asimétrico, con un patio en su parte posterior, y es el resultado de la concatenación de espacios construidos en distintas épocas.
El proyecto de reforma y rehabilitación se ha llevado a cabo con el objetivo de dar cabida a once nuevas habitaciones que complementan la oferta del Hotel Atrio Relais Chateaux.
La intervención está basada en el respeto a la estructura original del edificio histórico, con la incorporación de una arquitectura de carácter contemporáneo que, como si se tratara de una vestimenta interior, va cubriendo las superficies existentes mediante bóvedas encamonadas de madera en la planta baja y artesonados, también de madera, en las dos plantas superiores.


Casa Palacio Paredes-Saavedra cuenta con 11 habitaciones, todas de clase superior, de entre 60 y 120 m², abovedadas y distribuidas en tres plantas.
Todas cuentan con zona de trabajo y un amplísimo cuarto de baño, que separa el sanitario y la ducha doble en sendas cabinas insonorizadas de roble macizo, y presenta una gran bañera de mármol de una sola pieza.
Cada habitación es diferente: algunas con chimenea, una de ellas con un gran piano.
En todas ellas hemos realizado un impresionante trabajo de carpintería, con murales de cedro integrados que se complementan con obras de arte (como las pinturas en técnica mixta de Jorge Galindo, que también aparecen en la próxima carta de vinos de Atrio, o los facsímiles de Los Caprichos de Goya, quinta edición, que decoran la habitación de la torre).
En cada suite, hay un mueble-bar integrado de los años 50, forrado en pan de oro y con interior de espejo, que ofrece al huésped una selección de destilados.


Los muebles de las habitaciones son piezas exclusivas de fabricación nórdica, en maderas de máxima calidad (de diseñadores como Thonet o Carl Hansen), y se combinan con lámparas como la emblemática de escritorio de Louis Poulsen (de estilo art déco) y la AJ Royal de Arne Jacobsen, fabricada por Santa & Cole.
El equipo de Tuñón y Albornoz Arquitectos confió en todas nuestras soluciones de carpintería para dar vida a este proyecto especial.