
Mandarin Oriental ha elegido un edificio emblemático en el Paseo de Gracia Barcelonés, rodeado de obras de Gaudí como la Casa Batlló y la Casa Milá (La Pedrera).
Patricia Urquiola se ha inspirado en el pasado del edificio que una vez albergó el Círculo Ecuestre, y ha unido las raíces asiáticas de la marca concibiendo un distinguido diseño.


Un meticuloso proceso de fabricación e instalación donde materiales y colores han sido imprescindibles en un trabajo de contract a medida para uno de los hoteles con mayor visibilidad del mundo.