
La planta baja del edificio ha sido reinventada por el estudio de interiorismo y arquitectura Baranowitz + Kronenberg, que buscó inspiración en el entorno natural de la ciudad.
El vestíbulo, amplio y luminoso, recuerda a la extensa costa mediterránea. Incluye un espectacular techo de malla de cobre, suelos de parqué de roble y muebles de nogal oscuro.
La iluminación esférica suspendida, las banquetas acolchadas, la gran mesa de billar de mármol Carrara y una zona de recepción con suelo de roble, crean un tono brillante y alegre. Por otro lado, los muebles de nogal oscuro, mármol biselado, cuero negro y superficies de cobre crean una paleta rica y estimulante.
Irene Kronenberg y Alon Baranowitz han encabezado la creación del espacio multifacético de la planta baja: el área de recepción, las zonas comunes y el restaurante MR Porter.
En Martínez Otero Contract hemos colaborado con la realización de todos los muebles a medida, carpintería, ebanistería y FF&E.
